La máquina de bienvenida, por dentro
El sistema que te dio la bienvenida, lo que hace y las tres veces que se rompió.
Kata Ivanovych

En un minuto
- Cuando te suscribes se programan tres correos solos: al momento, a las 48 horas y a las 96.
- Del 29 de julio al 21 de agosto, ningún botón llevaba a ninguna parte. Nadie me avisó.
- Los tres fallos no estaban en la parte difícil: estaban en la comprobación que faltaba.
- Confirmasel altaFalló: no comprobaba si se guardó
- 0 htu recursoFalló: enlaces muertos
- 48 hsegundo correoFalló: enlaces muertos
- 96 htercer correoFalló: enlaces muertos
Hola,
Cuando confirmaste tu suscripción pusiste en marcha un sistema. Es el que hoy toca contar, porque lo conoces desde dentro aunque no lo hayas visto.
Qué hace
Tres correos que se programan solos en el momento en que confirmas: el primero sale al instante y te entrega lo que pediste, el segundo a las 48 horas y el tercero a las 96. Yo no toco nada. Escribo el texto una vez, en un archivo, y el sistema se encarga de que a cada persona le llegue en su momento.
Sobre el papel es lo más aburrido que he montado. Por eso es buen ejemplo: lo aburrido es lo que más tiempo pasa funcionando sin que nadie mire.
Lo que se rompió
Algo más de tres semanas mandando enlaces muertos. Del 29 de julio al 21 de agosto, cada correo de bienvenida salió impecable y sin un solo botón que llevara a ninguna parte. La herramienta que convierte el texto en correo codificaba la dirección de la web de una forma que mi sustitución no reconocía. Nadie me escribió para avisarme. Lo encontré yo, revisando.
A quien ya estaba suscrito y pedía un recurso no le llegaba nada. El formulario le decía «te llega en un minuto» y por detrás no pasaba nada. Ni un error.
La confirmación no comprobaba que se hubiera guardado. Si la base de datos fallaba al escribir, el sistema mandaba igual la secuencia, con un enlace de baja que no existía.
Los tres están arreglados. El de los enlaces tiene además una prueba automática que impide publicar si vuelve a pasar; para los otros dos todavía no la tengo.
El patrón
Ninguno de los tres fallos estaba en la parte difícil. Estaban en la comprobación que falta alrededor: el sistema decía que todo iba bien porque nadie le preguntaba si era verdad. Es lo que más se repite en todo lo que monto, y es lo primero que miraría en cualquier automatización que ya tengas funcionando.
Nuevo en la web
He rehecho el blog para que cada sistema enseñe esto mismo: qué hace, sus números y qué se rompió.
Y si estás pensando qué automatizar primero, hay una pieza donde puntúas tus procesos y te sale el orden. No te pide nada: la abres y la usas.
Una cosa que te pido
Responde a este correo con una línea: ¿qué proceso de tu negocio funciona hoy sin que nadie compruebe si está bien?
Lo leo yo.
Kata
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